La musica da para mucho. Es compañera fiel en cualquier tipo de performances. Entre las posibilidades más conocidas y antiguas, está la de acompañar a la poesia, principio de las canciones.
En el café Berlín de Esplugues (Barcelona) organizaron en Noviembre de 2006 un cilo de música y poesia al que se me invitó a participar como músico con el poeta catalán Jordi Llatje y la poetisa hebrea Yael.
Se suele acompañar la poesia con una música de fondo que simplemente acompaña. Pero se nos ocurrió establecer un diálogo con la música. Que la música dijera lo mismo que las poesias, pero con su idioma peculiar. Así, llenamos las poesías de refuerzos y contrapuntos. La diferencia con acompañar a un cantante es poca, ya que cantamos al hablar y mucho más al recitar.
En la foto, Jordi Llatje y Jose Miguel Galera en la actuación del café Berlín de Noviembre de 2006.